Restaurante Green’s: dar el salto con una reforma a medida

Restaurante Green’s: dar el salto con una reforma a medida

El restaurante Green’s, (Numancia 185, Barcelona) ha cambiado radicalmente de cara. Con una reforma a medida, el renovado establecimiento debía dar el salto de los bares y restaurantes que el Grupo gallego El Reloj tiene en otras localizaciones. La arquitecta Cristina Ortega es quién está detrás de este impresionante cambio. Aquí nos lo cuenta.

 Un restaurante que recogiera las demandas de la zona y de los clientes

Green’s fue adquirido por el Grupo El Reloj hace unos 13 años y forma parte de los 33 establecimientos que la empresa de restauración tiene en Barcelona. Hasta la fecha, no se le habían realizado reformas importantes. Por ello, este cambio debía ser mucho mayor. El nuevo Green’s ha pasado de 100 a 300m² gracias a la compra del local aledaño. «La petición del Grupo fue que querían dar el salto de los bares y restaurantes que tienen en otras localizaciones«, dice Cristina Ortega quien ya ha remodelado unos 12 establecimientos para El Reloj. Ubicado a metros de Avenida Diagonal, rodeada de oficinas y pisos residenciales, el restaurante abre a las 7 de la mañana y cierra a las 3 de la madrugada. Ofrece desayunos, menú al mediodía y carta y cócteles por la noche. «La reforma debía contemplar zonas sectorizadas y diferenciadas según los distintos momentos del día», explica la arquitecta.

La cafetería: con un jardín vertical y vistas a la calle

Al entrar al bar-restaurante nos encontramos con una zona de cafetería donde se ubica un jardín vertical. Alma del restaurante, «este es de Gisella Flors, son plantas liofilizadas, deshidratas», explica Ortega. Un ambiente más relajado para tomar el desayuno, leer el diario y disfrutar de las vistas a pie de calle.

La barra, un clásico del Green’s

Seguidamente, la barra –elemento característico del antiguo Green’s–, ahora se ubica a la derecha del local (antes estaba a la izquierda) pasando la entrada. La barra, con azulejos en tono verde, ha ganado en longitud. El alicatado volumétrico (al fondo de la imágen) es otro de los elementos destacados de esta reforma. «Se ilumina desde arriba y ofrece distintas caras», dice la arquitecta quien confirma que las piezas son de la firma Equipe. Toda la cerámica del local ha sido suministrada por Vía Cerámica. Las puertas correderas de hierro envejecido y cristal abren paso a la cocina donde también se han añadido nuevos platos.

Un «Bosque de luces» para la zona intermedia

La barra es el contrapunto para dar paso a una zona intermedia que la arquitecta denomina «Bosque de luces». Diseño propio de Ortega, la disposición y diferentes alturas de las luminarias de techo (imágen) generan una composición que se refleja en el suelo. Estas son de la firma Dajor. El mobiliario es de In and Out y el tapizado de las sillas de Habitex. A la izquierda de la imagen, el revestimiento adquiere protagonismo con la utilización de mármol rosa Portugal cuya estructura interior aloja unas LEDS que amenizan este espacio.

En la imagen, el mismo espacio anterior pero ahora con cortinas de la firma Lladó. Estas funcionan muy bien como separadores así como para disminuir el ruido de una zona a otra del restaurante. Ganar un área de almacenaje ha sido también imprescindible en la reforma. Un mueble de roble teñido contiene los accesorios para el servicio. Y, un armario con mayas de codina metálicas y hierro ha permitido traer a la vista los licores y bebidas que antes estaban dentro del almacén.

Cenas más íntimas en un ambiente sofisticado

La última zona es la destinada tanto a comidas como a cenas. También pensada para celebrar reuniones más íntimas o en grupo. Las lámparas «Árbol» (que se ven en el techo) han sido diseñadas en exclusiva considerando la altura del local. Sillas tapizadas con tachuelas y bancos de polipiel con respaldo alto y capitoné dan calidez y hacen que este espacio sea aún más acogedor. Gracias a la ampliación del local, ha sido posible añadir una barra para cócteles.

Baños: coherencia en los pequeños detalles

«Si un local tiene una estética cuidada en los baños, gana», dice la arquitecta. La disposición continuada de las puertas (como se ve en la imagen), permitió desarrollar el concepto de vagón de tren. Puertas lacadas y cristales esmerilados junto con paredes y techos pintados de azul noche, dan coherencia a la estética del local. Manetas y colgadores de un anticuario o picas de mármol de la tienda Otranto aportan los pequeños detalles. Las cornisas son de Orac Decor y el alicatado de espigas de la firma Equipe.