Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”

«Joana Bover es una mujer interesante, con mucha fuerza y experiencia», me dijo Bárbara Barrera de la agencia de prensa Localcuatro cuando me propuso entrevistar a la fundadora de la firma de iluminación de apellido homónimo.

Joana Bover y la luz

Me pareció estupendo poder conversar con una persona (y mujer) que fundó una empresa tan reconocida en el ámbito del diseño de iluminación. Atemporal, mediterránea, artesanal, cálida, de diseño, internacional… Bover es luz, también, en el significado alegórico de la palabra.

Tras veinticinco años de rodaje, ahora la compañía se prepara para el “inicio de un nuevo camino” integrándose al Grupo LEDS C4. Con este cambio Joana se hará cargo de la dirección creativa, aspecto que “le encanta”. Empezar una nueva etapa nos hace siempre echar la vista atrás y por eso me he llegado a Cardedeu para conversar con su fundadora.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
Dome, diseño de Benedetta Tagliabue para Bover

Todo en orden

“Tengo una necesidad de que todo esté perfecto”, me dice Joana después de que yo le comente que me gusta el showroom y cómo está organizado. Observo a mi alrededor una muestra maravillosa del universo Bover. Sus lámparas conviven armoniosamente con piezas, muebles y accesorios de diseño, una pequeña recreación de cómo sus productos embellecen los espacios en los que vivimos.

“Y es que siempre ha sido así”, añade Joana… Por ejemplo, cuando iba a las ferias “tenía una necesidad de que todo estuviera perfecto y por eso me iba antes, cuando venían todos yo ya tenía todo listo. Lo hacía sola… Cuando comenzaba a trabajar a las 9:30 yo me sentía segura. No tengo la sensación de no haber hecho todo lo que podía. Y esto es algo que todavía aplico”.

De personalidad inquieta y decidida, le pregunto a Joana cómo comenzó Bover… y encuentro en la aparente simplicidad de su relato la semilla que ha hecho grande a Bover y reafirmo con ello la fuerza y convicción que Joana siempre ha ejecutado, también, en otros (o todos) los aspectos de su vida.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
Skybell Plus, Estudi Manel Molina, Bover

“El tema del diseño te gusta o no te gusta”

«Yo venía del sector audiovisual, de trabajar en comunicación en la Asociación de actores y directores de Cataluña, en el festival de cine, con Bigas Lunas haciendo Jamón Jamón… Todo tenía que ver, o bien con el cine, o bien con el video. Pero tenía una niña pequeña de tres años, después tuve otra. Entonces hice como un parón. En todo esto tenía veintisiete años… Pero como era inquieta, y tenía amigos que eran arquitectos y estaban haciendo la Expo de Sevilla (1992), empecé ayudando a estos amigos haciendo unas esculturas de hierro que después fueron lámparas… Y así empecé a trabajar con el hierro, soldaduras… cosas que no había hecho en mi vida pero que me gustaban porque el tema del diseño te gusta o no te gusta… el diseño no lo descubrí a los veintisiete años”.

“Además trabajando con Bigas… él era una persona que el diseño le salía por los poros de la piel. Yo me alimentaba, era una niña, pero siempre fui muy avanzadita, me independicé con diecisiete años. Y así nació Bover como un proyecto que iba a hacer hasta que mis niñas crezcan un poquito y después volver al sector audiovisual. Y luego subí a un tren que no paraba y era una locomotora… Hasta hoy que te he conocido… Es tan fácil y tan difícil, pero es así”, ironiza Joana.

Desde los cimientos de la empresa, sus hijas han formado parte de Bover: “Al principio, cuando eran pequeñas y venían al showroom y jugaban aquí al cargol o la charranca. Y ya más tarde, participando en la empresa… Ellas siempre han estado muy vinculadas con la gente de fábrica. Una sola trabaja aquí, pero la que no trabaja aquí siempre que he hecho cualquier cosa, ha venido. Las personas de la fábrica las han visto crecer”.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
Valentina, diseño de Alex Fernández Camps, Bover

Una dona adelantada

Bover nació siendo una empresa muy femenina. Cuando Bover debía tener ocho o nueve años, todas las mujeres que trabajan conmigo eran mamás. Y la mayor parte de ellas vivían en Canovelles y llevaban a sus hijos a la escuela pública y, al mediodía, le daban de comer a sus hijos y a su marido y volvían a trabajar. En aquel tiempo yo cerraba Bover dos horas y media para poder adaptar los horarios a la maternidad. Después, cuando estos niños fueron mayores, readaptamos el horario… Con los años, la empresa ha ido cambiando”.

El inicio de un nuevo camino

“Tenía la sensación de que había llegado al final de un camino y que el próximo paso que tenía que dar era profesionalizar Bover aún más… Las inversiones que necesitan ahora las empresas de iluminación son titánicas y el conocimiento que se necesita para dirigir las oficinas técnicas también es titánico. Necesitas mucho talento y saber gestionar este talento. Tengo la sensación de que estaba llegando al final de una etapa desde el punto de vista técnico; no así en lo que tiene que ver con la dirección de arte, de producto. Para seguir necesitábamos hacer cambios internos que son estructurales y que requieren mucha formación y mucho conocimiento”, explica Joana acerca de la adquisición de la firma por parte del Grupo LEDS C4.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
Tanit de Gonzalo Milá, Bover

Estados Unidos, principal mercado

“Cuando yo decidí montar Bover USA, cuando se lo explicaba mi marido me miraba y decía esto se te pasará… Y mis hijas, decían bueno… ya veremos si se le pasará o no. ¡Nadie me hacía caso! Veníamos de una crisis muy fuerte del 2009 y las empresas nos habíamos comido todos los recursos que teníamos. Cuando empezó Bover el mercado estaba muy ocupado por buenas empresas como Metalarte, Modis… E ibas a ver un cliente y te decía que estaba todo lleno. Entonces desde el minuto uno yo empecé a exportar porque, si no, no podía salir hacia adelante”.

En esta especie de sueño americano, Joana conoció al empresario Bernie Gros y más tarde a Mikel Orbe del ICEX quienes la motivaron para abrirse camino en Estados Unidos. “Hice un estudio de mercado, fui allí y decidí dar el salto yo sola porque es literal”, resume Joana. “Una de mis hijas se fue allí para desarrollar el proyecto, porque cuando empiezas algo si tu no lo controlas…”, enfatiza.

Qué le ha dado Bover a su vida

“La libertad. Me ha hecho sufrir mucho, pero me ha dado mucha felicidad. Sin duda, la libertad. La libertad como dona, segundo, como mare y como profesional. Ser libre es lo mejor que le puede pasar a alguien. Lo tienes que perseguir, te lo tienes que currar. Tú te lo estás currando, —me dice Joana a mí—. Aunque a veces te pienses que no, sigue. Sé curiosa, sigue. Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas. No sé quién decía que la libertad tiene un precio… para mí el precio de la libertad es el esfuerzo, pero compensa”.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
Garota, Alex Fernández Camps & Gonzalo Milà, Bover

¿Estamos pensando lo mismo?

“¿Sabes que me gusta mucho de Bover?”, —Me interroga Joana—: “La posibilidad de trabajar con autores con los que he establecido una conexión que no está escrita. Cuando empiezas a divagar y la otra persona te entiende… Yo al principio decía, ¿pero estamos pensando lo mismo? Esa es la pregunta del millón… Y claro, estoy en un punto que con ellos tengo la confianza absoluta que nos entendemos cuando los productos no existen. Y esto es muy difícil… Esto me ha pasado mucho con Benedetta (Tagliabue) y con Gonzalo (Milá). A mí con Benedetta me gusta ir a su estudio y rebuscar entre sus cosas. Ella ve un edificio o una marquesina y yo estoy viendo una lámpara. Entonces me empieza a mirar y me dice: ¿tú crees que esto puede ser una lámpara? Como un huevo y una castaña… Ella me aporta unas cosas y yo otras”.

“Y luego, me gustaría decir que Bover es atemporal. Un producto que te sigue acompañando en el tiempo. Entonces, hacer productos atemporales sin caer en el clasicismo, esto cuesta…”

“La atemporalidad la he reclamado siempre, desde hace quince años cuando hacíamos los catálogos… Quizás no soy tan moderna y tan futurista pero la atemporalidad y la identidad mediterránea a mí me pueden… Cuando veo una butaca de Clavé, me puede. Forman parte de mi entorno natural, de mis padres, de mis abuelos, los colores, las persianas mallorquinas. Y que la luz te de bienestar… que sea cálida”.

Domesticar la luz

“Creo que hay un efecto cultural y que en los últimos veinte años ha habido una cultura de los objetos y aquí ha entrado la luz. Antiguamente, en la época de mis padres, la luz, las lámparas y las cortinas era lo último que entraba a las casas. Es bestial. Y, en cambio, la luz ha conseguido una evolución. Hemos domesticado la luz porque no puedes aplicar la misma luz a todas las horas del día. Y, también, el concepto de responsabilidad de la energía… Lo único que no me acaba de agradar es haber perdido la bombeta, las bombillas de rosca e27, no es lo mismo”.

A punto de finalizar nuestra conversación, Joana Bover nos vislumbra lo que viene: “Hace dos años, estaba aquí con un cliente hotelero y me decía que quería una lámpara que regule la intensidad según el horario del día y que, si está nublado, también lo adapte al espacio; y que, según el flujo de gente, se regule; y que, además, sean macas y decorativas… Y todo eso es el sistema de control y conectividad y esto se está aplicando a las luminarias. Y ahora, he llegado al principio de nuestra conversación cuando te decía que me daba cuenta que había llegado al final de un camino en el que necesitaba más gente que aplique toda esta tecnología tan estupenda. Este es el cambio real de las lámparas y de la iluminación. Es que van a hacer de todo”.

Joana Bover: “Si crees que hay puertas cerradas, tu obligación es abrirlas”
MEI, lámpara de suspensión, Joana Bover
Platet indoor, Christophe Mathieu, Bover

Mira aquí el REEL de mi visita a Bover: